Cuando No Estoy Ansiosa, Me Pongo Ansiosa Por No Estar Ansiosa

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Hace un mes, recibí una llamada de mi doctor-homeópata y me dijo que tengo un trastorno de la tiroides: hipertiroidismo (que ahora que lo he compartido resulta que somos muchas con esa enfermedad o con su contrario, el Hipotiroidismo). Y yo que ya sabía que algo no estaba funcionando bien porque no me sentía óptima desde hace un tiempo atrás, le dije “ok, dígame cómo me afecta tener eso”. Me dio un listado de cosas que no debo comer, de cosas que debo hacer, de cosas que tengo que volver a comer, y de citas con doctores que tenía que programar.

Estaba por subirme a un avión por lo que colgué con el doctor y dije “ok, no puedo hacer nada hasta que regrese de viaje, por lo que disfrutaré lo que voy a ir a hacer y cuando vuelva lo resuelvo.” 

2 hrs más tarde, bajo del avión con un pequeño bulto en el cuello: la glándula de la tiroides inflamada.

El viaje no fue el mejor de mi vida porque durante 6 días tenía que seguir a sabiendas que habían acciones que debía tomar por el diagnóstico y que yo no me sentía bien: ansiedad, estrés, taquicardia, cansancio, PMS, humor hormonal, inflamación, etc. (sé que hay síntomas peores pero sentirse hormonal SIEMPRE con un estómago de 5 meses de embarazo, y con taquicardia que le hace a uno sentirse con delirio de persecución...no es alegre).

Pero esos días en los que podía observar todos los síntomas y efectos, sin estar medicada todavía me sirvió de cierta forma, para saber que en el fondo no soy yo esos síntomas:

  • No soy la ansiedad que puedo estar sintiendo.

  • No soy la inseguridad que puedo estar sintiendo.

  • No soy sólo una glándula (la tiroides). No soy sólo la panza, el defecto, la imperfección porque soy infinita, divina, un diseño de la inteligencia creativa que hizo a las estrellas, los árboles, mis células y mis órganos así como hizo delfines y nebulosas.

  • No soy la desesperación, la taquicardia, el cansancio, el malhumor, la sensibilidad hormonal, no soy la inflamación…que puedo estar sintiendo.

     Todavía una amiga me dijo ante una ansiedad bárbara que me inundó “¿Qué te pasa? ¿Si tú no eres así?” y yo le dije que tenía tooooda la razón que la verdad es que no sabía lo que me pasaba que en realidad no era yo, así que me hice consciente y le di las gracias porque cuando yo no sabía si estaba actuando como yo o como la tiroides me impulsaba a actuar….ella me recordó quién soy yo.

Yo soy segura, amada, tranquila, completa. Yo soy amor, yo soy comprensión, yo soy paz. Yo soy serena. Yo soy feliz. Yo soy yo.

Así que hoy voy hablarles del poder de las afirmaciones positivas y de los pilares con los que conscientemente podemos regir nuetra vida. Los pilares nos pueden dar chance de evaluar nuestras acciones de acuerdo a ellos o no. Y si no estoy actuando conforme ellos, entonces fácilmente puedo darme cuenta y reajustar mi acción.

Les comparto mis pilares:

1.     Mi familia es lo más importante.

2.     Ser amorosa es lo que quiero ser.

3.     Decir lo que pienso y siento, con un filtro de empatía, lo necesito hacer para hacer valer mi voz.

4.     Me expreso libre y creativamente.

5.     Rechazo cualquier situación que haga engancharme con el mal humor.

6.     Vivo en paz, siempre.

7.     Me libero del pasado. Diseño mi futuro. Vivo el presente.

 

TODO tiene que ver con nuestra historia personal, con la idea que tenemos de nosotras mismas, con nuestras creencias, recuerdos y planes.

Pero algo tenemos que tener claro: que NO SOMOS nuestro pasado, no somos nuestro futuro y que somos lo que somos en este momento.

Sin culpas ni lamentos, sin vergüenza y sin preocupación. Todo ha tenido un sentido en nuestra vida: el de aprender. Y nuestro sentido es ser nosotras mismas.

Siempre me nublo existencialmente cuando pienso que el cuerpo se arruina, se enferma, que necesitamos dinero prácticamente para “existir”, que hay que cuidar a los hijos, comer, dormir, que nos da gripe y que me duelen las piernas después de ir al gimnasio…pero todo eso JUSTAMENTE es lo que nos hace ser humanos y si me concentro en que ser humano es una desgracia no llego más allá del baño de mi habitación y se vuelve más difícil cumplir mis pilares de vida. Así que en cuanto me nublo, me lo permito, lloro, pataleo, me enojo y hago que después se me pase.

Y con problema de tiroides o no, he aprendido esto en el proceso:

  • La que decide cómo sentirse acerca de lo que le pasa soy yo.

  • Es sabio escuchar al cuerpo.

  • Descansar es productivo para el cuerpo.

  • Si algo se me provoca en el corazón, lo expreso, lo acepto y lo sano.

  • Si alguien me desprecia, o yo misma lo hago, debo conscientemente amarme el doble. Primero porque si soy capaz de observar la sensación estoy siendo humana conmigo misma y eso es amarme y el doble de amor, porque después de la sensación está la decisión amorosa de seguir adelante.

  • Estar enferma es una oportunidad para sanar al cuerpo, mente y espíritu.