Soy feminista, Pero No Soy Este Feminismo: Carta Al Feminismo Actual

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Hola, feminismo actual. Te tengo que confesar algo: aunque me considero feminista, no estoy con vos. ¡Ey, relax! Tengo mis razones para no hacerlo.

Primero, muchas felicidades por poner en la lupa la lucha y defensa de los derechos de las mujeres. ¡Me parece excelente! Lo que no me parece excelente es que estás aplastando algunos de los derechos de los hombres. Acordate que, en teoría, sos la igualdad de oportunidades y derechos para todos. Entonces, ¿por qué permitís que a un padre, que tiene la custodia de su hija, le aparte de ella su ex pareja? ¿O por qué defendés a una supuesta víctima de una violación cuando se comprobó que mintió? ¿Por qué algunas de tus amigas mandan a callar a amigos míos en conversaciones sobre feminismo “por ser hombres”, cuando ellos tienen puntos más válidos que ellas? No estarás a favor de coartar la libertad de expresión de los hombres, ¿verdad? ¿VERDAD?

Aplaudo que muchas pierdan el miedo a denunciar el acoso, el abuso, etc., pero me parece ridículo el que querrás asumir que, como todas somos víctimas del machismo, todas somos compañeras y por lo tanto todas debemos defendernos. Así como la cacería de brujas que se ha convertido en muchos países.

Ahí vuelvo a discrepar, porque yo voy a defender a una mujer que diga la verdad y la demuestra, no por ser mujer. Voy a defender a una mujer que yo conozca, y que sé que es una persona íntegra, en la que yo confío. Y antes de que se me olvide, tu consigna de que todas las mujeres somos compañeras… no la compro. ¿Por qué? Porque no todas hemos vivido el machismo de la misma manera, no todas vivimos las mismas experiencias de la misma forma.

( Yo si necesito el desodorante. Sorry.)

Puedo empatizar con algunas mujeres, pero eso no me da garantías para llamarle “mi compañera” (eso se decide subjetivamente, no por compartir género).

Sí, muchas hemos sufrido acoso callejero, pero si quiero ser una mujer empoderada, de nada me sirve jugar la carta de la víctima. A saber: quejarme en Twitter, despotricar en contra de los hombres, el aire acondicionado es machista. Así no juego.

Respirá hondo porque voy a tocar dos temas delicados. ¿Todas y todos debemos hablar y escribir como lxc@s? La RAE ya se ha pronunciado sobre esta modificación del lenguaje con más de una polémica. Pero ignorás algo: en español, el masculino de las palabras se considera como género neutro, por ser más moldeable, y en la mayoría de países árabes, donde se practica el islam, hay palabras que se refieren a colectivos y grupos heterogéneos... y su género es el femenino. Y estos son países donde la mujer es muchísimo más oprimida que nosotras aquí. ¿De verdad esto es igualdad de oportunidades? Yo creo que no.

Ahora hablemos de tu enemigo número 1 después del hombre (dejémonos de ondas: lo odiás): el famoso patriarcado… que ya no existe en occidente. (Te lo demostraré en un experimento.) Hoy, las mujeres pueden votar, opinar, trabajar de lo que ellas quieren, ir a los lugares que quieran, estudiar lo que quieran. Hay mujeres en oficinas públicas y privadas, desde empleadas hasta gerentes; desde ministras hasta vicepresidentas y presidentas. ¡Y hay leyes que las protegen casi exclusivamente a ellas!

¿Y decís que el patriarcado está en todos lados? No, el machismo sigue latente en algunas partes, más que en otras.

Te lo pido de corazón: ya no confundás machismo con patriarcado.


Para concluir, el hombre. Sí, es necesario hablar de él.

Lo obligás a que se calle, hoy te toca. ¿Por qué? Porque al final las mujeres necesitamos a los hombres para mejorar la sociedad, por razones biológicas, sociales, políticas y culturales. Cuestionar su presunción de inocencia, matarlo por celos, no va con lo que se supone que promulgás.

¿Querés derechos y oportunidades para las mujeres? Escuchá lo que ellos pueden aportar.

Sin deconstruirlo (o destruirlo, que es lo que en verdad querés). Se te ha olvidado cuánto puede aportar un hombre por el feminismo. ¿Por qué entonces atacarlo a él y no a la raíz del problema: la desigualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres?

Feminismo actual, con todo esto expuesto, solo pienso: NO ME REPRESENTÁS. Saludos,