Corro, Vuelo, Me Acelero...

Image Source  @tyler_spangler

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Casi cinco años desde la última vez que realmente me permití darme un chance a respirar y dedicarme tiempo a hacer algo que me encanta. El motivo que me puso en esa posición, obvio porque yo lo permití, es uno de mis roles de vida, la maternidad.

Ahora bien, no me malinterpretes, AMO con locura la capa que porto siendo súper mamá, pero así de fácil es sumergirse en cualquier situación y desconectarse. Alienarse. Perder la visión. Dejar de ser yo.

Y si algo creo firmemente es que nuestra mejor amiga debemos ser nosotras. Nadie en este mundo nos conoce mejor. Nadie comprende tus sentimientos, tus aspiraciones, tus logros, ni tus miedos y derrotas.

Eeeeeentonces ¡de pie! A tomar el mando y comenzar por las cosas pequeñas.

1. Empecemos alguna actividad que sea solo para nosotras. Desde leer un libro, tomarnos 20 minutos en un baño, tomar alguna clase e incluso meditar. Ahora, trata de hacerlo por lo menos tres veces por semana. La clave en darte un tiempo para ti es que eventualmente te empiezas a dar tu lugar. A respetarte. A conocerte. A amarte.

2.  Aprende a decir no. Ya hace algún tiempo, perdí toda vergüenza. Y de verdad te lo digo. No es que seas negativa. Solo no te obligas a hacer cosas por el “ay qué pena”. Quienes te aman de verdad, puede que se sorprendan en un inicio, pero eventualmente saben que ciertas actividades de verdad no te gustan. Mi regla es: “Si no me suma... no TENGO que hacerlo”.

3.  Planea actividades que te motiven. Haz esa cosa que realmente siempre quisiste hacer. Es decir... ¿por qué no? No hay edad específica para nada... lo prometo! Estamos en la bella era donde encontrar tu pasión es el mejor regalo que te puedes dar. Y cuando digo esto, a veces creen que estoy hablando de comenzar a actuar, pintar, la fotografía… y sí… nuestra energía femenina nos llama hacia la creatividad, pero cada persona somos un mundo perfecto totalmente independiente y diferente al resto. Haz lo que realmente te llama. No importa cuál sea la índole de tu actividad.

4.  Cuídate. Este concepto se toma a la ligera. Y muchas de nosotras no nos preocupamos en informarnos qué conlleva. Sé honesta con tus sentimientos. Cuidarte va más allá de lo que crees. Es comer bien (no necesariamente lo que se nos ha incrustado qué es “sano”- he empezado a leer sobre el “intuitive eating”… ya les contaré). Es descansar (de verdad que el promedio de 8 horas diarias es una buena marca). Es tener cierta cantidad de actividad física (si pasas mucho tiempo sentada frente a tu compu, toma gradas en lugar de elevador… sal a caminar a tu perro… dedícate 20 minutos de estiramientos previo a bañarte… entre otros pequeños cambios que puedes hacer poco a poco). Y sí… hasta tomarte tu tiempo para ir al baño es autocuidado.

En fin, lo que quiero que sepas es que ser egoísta no lo tienes que atar con un sentimiento negativo. Ahora ya lo digo abiertamente… en mi vida, yo voy número uno. Porque conmigo misma debo estar el resto de mis días. Si yo me debo mi felicidad y tengo todo dentro de mí para obtenerla, pues qué bien que eso lo pueda trasladar y enseñar a quienes me rodean. Sí, mi esposo, mis hijos (incluidos los peludos) y el resto de personas por las que tengo inmenso cariño en mi vida.

Así que ánimos… corre.. vuela… acelérate… pero no olvides abrochar el cinturón de tu mejor amiga… ¡Tú! 

Como siempre digo en esta vida…. It´s all about the attitude!