Hace Un Año No Estaba Celebrando El Día De La Mujer

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Es increíble cómo, cuando uno no ha caído en cuenta de algo, ese algo es imperceptible. Es como esa persona que no conocías y seguramente te la topabas pero nunca la registrabas, y que hasta que la conociste empezaste a verla en todas parte.

Hasta que se conoce, se registra y eso me pasó con el Día de la Mujer.

Años anteriores, el Día de la Mujer era como el día del niño (que tengo hijas pero que las celebro tanto todos los días que el día del niño es un día más), o como el día del ejército (aunque ese día sí lo tenía presente por el feriado local) o como el día de…lo que fuera. Me era imperceptible, no lo registraba, no lo esperaba y no lo preparaba. Lo que decía en ese día era “ahh así?! Hoy es el día de la mujer? Ve pues..”

Siempre he sido pro-equidad, pero eso no me hacía ni feminista ni sororidaria.. y tampoco me hacía celebrar el ser mujer.

Y aunque, si celebramos algo todos los días, todos los días se vuelven especiales y por eso no necesitamos de UN DÍA para hacer fiesta; este Día de la Mujer, ha sido más especial que todos los días desde que empecé a celebrar mi energía femenina.

Hoy para mí es como una Navidad o un año nuevo.

El día de la madre se vuelve corto con hoy (y eso que celebro mi maternidad como un renacer, un punto de inflexión y mi proceso existencial) y ¿por qué? Porque nunca antes había sido tan necesario como hoy celebrar a la mujer (para mí y para muchas). Parece que no es un enunciado fuerte, PERO LO ES!! HOY ES EL DÍA en que siento que más mujeres estamos unidas como nunca.

Hoy es mi primer Día de la Mujer en que estoy totalmente deshinibida, aceptada y agradecida con el hecho de ser mujer y de tener esta energía femenina a flor de piel. HOY ACEPTO CON TOTAL GUSTO Y DICHA el ser vulnerable, emocional, hormonal, amorosa, creativa, delicada, sensible, intuitiva, perspicaz, FLUIDA.

El día de la madre es importante (y se celebran a las mujeres que son madres) pero la energía de ese día es sólo de las mujeres que son madres (que no son todas) y la energía proviene en su mayoría de otros (hijas, hijos y esposos o parejas) hacia esas mujeres.

Pero hoy, la energía es de nosotras para nosotras mismas, envuelve a todas las mujeres y es una catarsis, una auto-celebración, es un abrazo colectivo, es una unión desde la raíz, la esencia del género de nuestro ser materializado en esta tierra en este tiempo y espacio, es una aceptación masiva de que por fin hay voces suficientes para decir #hastaaquí (#timesup) #todosdeberiamosserfeministas (#weshouldallbefeminist) y #amitambién (#metoo) me pasó..

Hoy más que nunca, nos unimos como un solo ser fuerte y valiente, un solo latir, un solo corazón universal, una unidad femenina poderosa, creativa y creadora.

Estamos creando un nuevo mundo y eso es motivo de celebración.

Somos portales de la humanidad (y por eso se celebra el día de la madre) pero cuando esos portales están abiertos para recibir no sólo a hijos sino a los dones de la propia energía femenina, el mundo y el universo se inundan de amor, tolerancia, creatividad y fluidez, facultades han estado muy bajas a nivel humanidad por el desbalance de la energía (masculina vs femenina).

Así que necesitamos de la energía femenina y masculina para existir y para hacerlo en perfecto balance, debemos estar balanceados; y hoy es un día para marcar, año con año, nuestros logros y proyectos para conseguir ese balance.

No se trata de desplazar la energía masculina, sino sólo equilibrarla, no es sólo celebrar a las mujeres, sino celebrar que estamos unidas, que nuestros corazones laten con tranquilidad, con justicia, con poder y con la seguridad que las generaciones que vienen estarán cada vez más, más cerca del balance y evolución de la humanidad.

Por Majo Enriquez