No Sólo Tú, No Sólo Yo, Seamos Un Equipo

Imagen por  Johan Bävman

Imagen por Johan Bävman

Durante mucho tiempo se ha mantenido la idea y la costumbre, de que las mujeres se dedican a oficios específicos y los hombres, por su parte, a oficios exclusivos para ellos. Esas ideas y costumbres están cambiando, aunque lentamente, se van disipando y están siendo menos aceptadas.

Siempre he creído en que mujeres y hombres debemos ser un equipo, en el que cada uno cumple con sus roles pero eso no impide que podamos apoyarnos cuando lo necesitamos. Somos seres humanos que respiramos, nos alimentamos, sentimos, lloramos, reímos y siempre estamos en busca de oportunidades para superarnos. Entonces, ¿por qué vamos a limitar oportunidades sólo por ser hombre o mujer?

Comparto mi vida con un hombre que me ha acompañado por caminos muy difíciles y él me ha ayudado a ver las cosas de una forma más simple y positiva. Él es un hombre lleno de amor que le permite a nuestra hija explotar sus capacidades y deseos; como cuando juegan al salón de belleza, a las muñecas, pero también al football, basketball y ambos le enseñamos a ella  todo lo que necesita para prepararse y afrontar la vida y a equilibrar su fuerza junto a su sutileza.

A nuestra hija le hemos enseñado que somos un equipo, no importan las tareas, las dividimos para realizarlas para que todo sea más efectivo y además sea una oportunidad para poner en práctica nuestras capacidades. Si en casa se arruina algo y mi esposo no está, lo reparo (si sé como hacerlo claro, si no se arruina más) si hay que reparar un peluche y no estoy o estoy ocupada, papi lo cose, aunque la costura no quede perfecta (como el agujero de un suéter de nuestra nena que él cosió y yo, una perfeccionista, aún lo veo y me tiembla el ojo porque se ve la costura, pero ella está orgullosa y eso es lo que importa, además que ya no tiene agujero).

Vivimos en una época en la que, afortunadamente, ya no aprendemos mediante mitos, creencias ancestrales y dichos (que nunca comprendí durante mi infancia y que me dejaban más dudas de las que tenía). Ahora vivimos en una época con información a nuestro alcance en todas las formas posibles, una época en la que las niñas pueden jugar football y los niños ayudan en tareas de la casa, porque todo lo positivo que hacemos aporta, nos permite desarrollar capacidades, alimenta nuestros sueños y nos ayuda a afrontar dificultades, superarlas y aprender de ellas.

Es así como mujeres y hombres debemos ser un equipo en el que exista el respeto, la unión y el apoyo, por el bien de nuestra familia y por lo tanto, de nuestra sociedad. Aún tenemos muchos mitos que disipar, miradas negativas que desatender, mensajes positivos que compartir, pero sobre todo ejemplos que enseñar a nuestros hijos, para que finalmente pasemos de la negación a la aceptación y de la oscuridad a la luz, porque la división nos aleja y nos impide desarrollarnos como una sociedad en armonía.

Por Marcela Gómez