¿Y Yo Qué Sé?

Conforme voy viviendo, me voy dando cuenta que no sé nada. Bueno... sí sé más de lo que sabía antes y tengo experiencia en cosas técnicas que una y otra vez se me han ido presentando (como cosas de mis profesiones), pero de saber, lo que se dice SABER de la existencia humana y de la vida, no sé mucho.

¿Qué sí sé?...Que quiero ser feliz (como todas), que quiero vivir tranquila (como todas) y en paz (como todas). Pero ¿cómo se consigue? Casi nadie sabe y yo no soy la excepción.

Puedo decirles que he probado implementar ciertas prácticas en mi vida para conseguir las 3 cosas que les mencioné anteriormente y me han funcionado. Aún así, sigo sin saber porque esas prácticas me han llevado a des-aprender lo que sabía, a des-hacer lo que hacía y a des-programar lo que me hacía reaccionar en automático.

Así que estoy empezando de nuevo.

¿Qué he implementado para ser feliz, estar tranquila y en paz?

  • He conscientizado qué quiero para mi vida y qué no quiero para mi vida.
  • He escogido hacer lo que me hace congruencia con quien soy y he dejado de hacer lo que no lo hace.
  • He optado por respirar profundo en lugar de sacar del sombrero mágico de la inmadurez, la reacción que fuera (muchas veces contraria a la reacción que con tiempo hubiera querido diseñar).
  • He optado por ser tolerante (algo tolerante).
  • Me he perdonado por no ser el ser humano que me habían vendido (no sé quien pero sí sé que tenía una imagen de ser humano muy distante a la que tengo hoy...por momentos pensé que se suponía que había un rol que debía seguir, una persona que se tenía que ver de cierta forma, hablar de cierta forma, callar lo que incomodaba, etc.).
  • Y he reconocido las cosas que me descomponen y les he quitado el poder. Ya puedo tener conversaciones con personas intransigentes sin perder la cabeza y hasta puedo ver por qué dicen lo que dicen y hasta puedo aceptarlas.

Y todo esto con quien más me ha servido es con una de las personas que más amo en el mundo y que tan sólo no sabíamos cómo interactuar: mi mamá. Porque somos como el agua y el aceite.

Muchas veces me descompone el hecho que alguien piensa diferente y mantiene su punto sin argumentos válidos. O que juzga a personas con las que no comparto el mismo juicio. Tan sólo no me hace sentido. O no lo hacía para mí. Hasta que entendí! (y me di cuenta que no sabía nada!).

"Yo sólo sé que no se nada, pero aún sé más que aquellos que ni siquiera eso saben." - Sócrates

Si concordáramos en el existir, en las necesidades de vivencias, formas de vivir, de reaccionar, etc. con todos, no nos movería la necesidad de descubrirnos a nosotros mismas.

Como le dije a mi mamá en una oportunidad: 

"Somos diferentes y nos cuesta conectar porque de ser iguales, tus preguntas hubieran sido mis preguntas y tus respuestas hubieran sido mis respuestas. Yo necesito mis propias preguntas y mis propias respuestas. El ser diferentes no me hace amarte menos. Sólo nos hace ser tú, tú y yo, yo".

Entonces no sé nada de nada. No sé cuáles son las preguntas que los otros necesitan, ni las respuestas que están buscando. No sé sus procesos ni sus mundos interiores, no sé cuántas veces han venido al mundo para encontrarse, ni cuantas veces faltan para que lo hagan.

Así que de ahora en adelante, duden de todo!

Es imposible que lleguemos a la verdad y que alguien tenga en sus manos la verdad absoluta.

Pero dudando de todo, puede que no encontremos la verdad pero nos ayudará a desenmascarar las mentiras que nos dan como verdad para encontrar las respuestas que necesita nuestro interior. 

Por Majo Enriquez