"Todos Deberíamos Ser Feministas" *

Foto por Majo Enriquez

Foto por Majo Enriquez

En pleno siglo XXI, ser feminista no es "cumplido".

En pleno siglo XXI, ser feminista es ser "terrorista".

En pleno siglo XXI, ser feminista es "odiar" a los hombres.

En pleno siglo XXI, ser feminista es ser "agresiva".

En pleno siglo XXI, ser feminista es "atentar contra el sistema".

...(puntos infinitamente suspensivos y comillas por igual)....

En pleno siglo XXI todavía seguimos con problemas que datan desde hace mucho, mucho, (repito) mucho tiempo.

Así que les digo hoy que también en pleno siglo XXI, somos feministas y para nosotras es un orgullo porque al serlo, buscamos ser un medio para informar y conscientizar sobre la necesidad que existe de que hombres y mujeres vivamos felices de ser quienes somos, nos respetemos por existir y nos otorguemos (nosotros mismos) las oportunidades que queremos para realizarnos en ser quienes somos.

En pleno siglo XXI, somos feministas y no! no nos reunimos todos los viernes a quemar brassieres (nos juntamos los sábados para estar más relajadas - broma!; yo no me reúno para quemarlos porque no tengo/uso - otra broma! aunque es cierto que no tengo y no uso, NO NOS REUNIMOS PARA ESO), no promovemos movimientos violentos contra los hombres, no llevamos pepper spray en la bolsa, nunca le hemos pegado a un hombre y no hacemos nada que nos catalogue como terroristas. Aunque lo del pepper spray no es mala idea :P

En pleno siglo XXI, somos feministas que no odiamos a los hombres, TODO LO CONTRARIO. Cada una decidió felizmente casarse con uno, decidimos complementarnos, tener familia y agradecemos cada día que pasamos al lado de nuestros esposos. 

En pleno siglo XXI, somos feministas femeninas, amorosas y dulces. Usamos tacones cuando nos place, nos maquillamos a nuestro estilo y gusto, nos gusta la moda, usamos ropa que se ve bien en nuestros esposo y en nosotras y usamos también ropa que no le gusta a nuestros esposos pero nos gusta a nosotras.

En pleno siglo XXI, somos feministas que agradecemos al sistema las oportunidades que nos da para afianzar nuestra confianza en nosotras mismas. Y así es como somos feministas en el siglo XXI.

Existimos por personas que no lo son, con la esperanza que un día todos seamos mujeres y hombres criando a mujeres más felices y hombres más felices por ambos poder abrazar las dos fuerzas que poseemos, la masculina y la femenina y reconocer que el verdadero poder yace en nuestra capacidad para ser nosotros mismos, para realizarnos y evolucionar.

Este tema, no acaba aquí (to be continued...).

 

Por Majo Enriquez