Para No Ahogarse En La Ola Cambiante De La Moda.

En un mundo tan cambiante como el de la moda, es difícil mantener el ritmo. Qué nos queda esperar de las marcas que sacan 52 colecciones al año y que pretenden que vivamos al día con ellas?

 Es humanamente imposible llevar el ritmo de la moda. Estamos inmersos en un mundo de consumismo y rapidez, donde lo que no sirve se bota y donde la moda juega sorpresivamente con las tendencias para hacernos comprar más y más seguido. Primero lo recargado, luego el minimalismo. Los vuelos en todo su esplendor, y de repente todo lo ceñido al cuerpo y simple. Las tiendas tienen incluso diferentes secciones donde predomina un estilo determinado. En las tiendas de fast fashion es cada vez más común ver que cambien las colecciones por semana. Por su parte las grandes marcas de diseñador se encargan de presentar una nueva colección cada trimestre, lanzando en cada una una nueva versión, mejorada, recargada de algo que ya habían sacado antes. Los mules de Chanel, los straps de Fendi, los tennis de Gucci con sus complementos. Cada vez sale algo más nuevo, y mejor. Me ha pasado que pienso y pienso una compra y cuando finalmente la hago, dos meses después descubro que ya pasó de moda, o que ahora hay una versión mejor. Creo que por eso cada vez más opto por los CLÁSICOS y si compro algo de temporada me encargo de hacerlo un clásico, combinarlo con todo, y usarlo por mucho tiempo.

Las marcas muchas veces juegan con nuestros sentimientos y nuestras emociones. Cosas lindas que nos gustan y nos emocionan, de repente dejan de ser atractivas cuando viene lo nuevo. Muchas hemos caído en el juego, nos dejamos deslumbrar por la novedad para unos mese después darnos cuenta que ese objeto ya no es tan innovador, tan emocionante o tan único. 

Mi sugerencia ante todo, es que encuentren su estilo y lo que les favorece y quédense ahí. Actualice un par de prendas de temporada y traten por todo los medios de comprar cosas que sean fácilmente combinables y repetibles, así logran tener un closet mucho más eficiente.

 

Por Ana Cruz