Muerte al Minimalismo*

Image Source: Sofia Coppola´s Marie Antoinette shot by Annie Liebovitz for Vogue, 2006

Image Source: Sofia Coppola´s Marie Antoinette shot by Annie Liebovitz for Vogue, 2006

*Como estilo de vida. El minimalismo en diseño, arte, y arquitectura es uno de los movimientos estéticos más bellos e innovadores que existen.

¿Qué puedo decir del minimalismo (como estilo de vida) que no se haya dicho ya? Sí, es esencial aprender a vivir con menos cosas pero…

¿Viviendo con menos realmente se vive mejor?

Yo soy una minimalista de corazón; desde niña mi mamá me enseñó a regalar todo lo que ya no usaba para que no se desperdiciara y eso es algo que aún hago hasta el día de hoy. Siempre hay algo que no tiene uso para nosotros, que le puede hacer mucha falta a alguien más y por eso nunca se me ha hecho difícil descartar “excesos”.

Pero como irán teniendo referencias de mi vida, he sido… extremista… a veces. Hace unos 10 años, cuando re-surgió el minimalismo como estilo de vida, vi en Oprah (mi afternoon delight desde la U hasta que terminó) a varios “expertos” hablando de cómo el minimalismo nos haría personas más organizadas (ajá)… inteligentes (ajaá)… felices (ajaaá)… y completas (sold!). Después de 45min estaba convencida que tenía que volverme über minimalista.

Empecé a vestirme solamente con las prendas que más me gustaban, limpié todo mi cuarto y closet hasta dejarlo con sólo lo necesario y me prohibí comprar más. Al principio estaba feliz; no perdía tanto tiempo decidiendo qué ponerme todos los días, mis alrededores estaban súper ordenados y para ser totalmente honesta, cargaba un aire de superioridad sobre mis amigas porque yo tenía un entendimiento profundo que me dejaba poder vivir sin exceso ::pfff::.

Todo iba increíblemente bien, hasta que me aburrí. Me aburrí de vestirme casi igual todos los días, me aburrí de ver mi cuarto vacío y me aburrí de no poderme comprar una cosita de vez en cuando.

Usar colores neutros todos los días no es tan cool como Pinterest lo hace ver.

Una sala con un sofá (sin alfombra), una maceta y un print en el piso apoyado en una pared no hace que un espacio se sienta como un hogar; y una librera que no está llena de libros es algo triste. Muy triste.

Volví a sacar todo lo que había guardado pero esta vez lo organicé por colores (organizada!), decidí leer, poco a poco, todos los libros que tenía guardados para tener una librera llena de libros y una mente llena de información (inteligente!).

Después de un tiempo aprendí que las cosas no son el problema, el problema es la importancia que le damos como sociedad a las cosas.

Ahora, después de años y experiencias acumuladas, tengo una casa llena de fotos, libros, arte, música, y recuerdos compartidos con hubz que me alegran todos los días (feliz!). Y aún así sé que el valor no está en los objetos, está en las vivencias y momentos atrás de ellos. Y todavía con todo esto hay un espacio para lo que viene; más experiencias, proyectos, y familia (completa!).

Image Source: Iris Apfel shot by Luis Monteiro

Image Source: Iris Apfel shot by Luis Monteiro

Un estilo de vida no me dio lo que buscaba, mi vida me dio lo que buscaba.

Entonces, si quieren ser minimalistas háganlo, pero háganlo sin creer el hype de que el minimalismo lo resuelve todo. La vida es caótica, y no podemos creer que algo tan simple sea la solución de algo tan complejo. Y si el universo nos regala belleza y momentos de felicidad, porqué no guardar esos recuerdos? Tal vez es hora de probar maximalismo, les parece? ::wink::

Por Cristina Rozas-Botrán