Soy Feminista Pero Me Gusta El Reguetón ¿?¿?¿?

Imagen por Majo Enriquez

Imagen por Majo Enriquez

Sí! soy feminista o cómo que estoy aprendiendo a ser feminista...y me gusta el reguetón!

Debo confesar que todo este tema del feminismo me ha tomado por sorpresa. No sé bien en qué momento empezamos a pedir igualdad de una manera tan asertiva y sincronizada. Creo que desde hace mucho tiempo lo hemos hecho consciente e inconscientemente y hoy en día la tecnología permite esta sincronía.

El 2017 fue el año de las mujeres.

Un artículo reciente del Washington Post declara que nunca antes el feminismo había sido tan difundido en el mundo y que gracias a las redes sociales, este fenómeno se convirtió en uno de los trending topics más populares de la historia. Movimientos feministas alrededor del mundo brotaron y millones de mujeres se hicieron conscientes y se unieron a la causa con fervor. De repente y casi sin darnos cuenta esto se convirtió en una explosión de imágenes rosadas y mujeres exigiendo lo que se nos debió haber dado hace muchísimo tiempo: igualdad.

En otras esferas musicales, el reguetón se toma el mundo y se convierte en el género musical más escuchado en latinoamérica, desplazando a otros géneros tradicionalmente populares como la música tropical o el pop en español. Pues es innegable el poder de este tipo de música. Ritmos contagiosos que inspiran al movimiento, que alegran y que se contagia. Lastimosamente muchas de sus letras agresivas y triviales denigran sexualmente a la mujer. Letras que así, sin darme cuenta, empiezo a cantar junto a mis hijas a todo pulmón mientras vamos camino al colegio. 

Creo que en el mundo del feminismo todavía nos encontramos con algunas contradicciones.

No podemos negar todavía hechos reales de nuestra sociedades, culturas y educación, de lo que en muchos de nuestros hogares, la mayoría conservadores y latinos nos implantaron en nuestro ADN de niñas. Estereotipos de lo que debe hacer el hombre y la mujer, aceptar sin refutar y en fin... uds conocen la historia... cosas que llevamos muy adentro, y esto incluye el reguetón.

Aún en mi posición feminista debo aceptar que me gusta que mi esposo se encargue a veces. Que hay cosas que quiero que haga él porque es EL HOMBRE y es lo que le "corresponde". Sin embargo hago mi mejor esfuerzo por valerme por mí misma.

Hago mi mejor esfuerzo por valerme por mí misma, por retarme a hacer y decir cosas que promuevan la igualdad entre hombres y mujeres y que mis hijas entiendan que sin importar el género, el color de piel o las creencias, todos somos seres humanos y somos iguales. De eso se trata ser feminista al final. 

Así mientras escucho unas buenas canciones de reguetón junto a mis hijas, rezo para que no llegue el día en el que ellas entiendan lo que están cantando. Quiero pensar que aún a sus 5 y 6 años no entienden lo que dicen las letras. Que “felices los 4” significa que toda la familia está feliz y que “Te quiero comer. Te va a encantar” se trata de una analogía sobre un pastel de chocolate. Quizá hagamos una letra bonita que hable del feminismo y la cantamos en ritmo reguetón, esa es una buena idea!

Por Ana Cruz