Qué Saben Los Sueños De Límites

Image Source @sabraembury

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Entonces, ¿No es cierto que sólo a mí me pasa?

Hace unas semanas comencé a hacer una retrospectiva de mi vida, y ésta se iba convirtiendo en una espiral de confusión mientras iba encontrando uno a uno dentro de mí, sueños incumplidos que parecían hasta cierto punto realidades utópicas en este momento de mi vida. Como si “ser bailarina y presentarme frente a un público en París” fuese imposible. Y eso por el simple hecho de que ya pasé los veintes y 1. Nunca estudié danza 2. En lo que aprendo me llegan los treintas y qué vergüenza! (ya nadie me va a aceptar); y 3. Más fácil, cambio de sueño…por poner un ejemplo.

Pero sí, tenía varios sueños de ese tipo, tan infantiles, pero tan de “me brillan los ojos de sólo pensarlo”. Así que también en retrospectiva, comencé a desenredar aquellos miedos.

Decidí lo siguiente: Si concretamente mi sueño consiste en “ser una artista que publica sus obras”, la ola de los veintes puede pasarme encima, pero jamás botar mi sueño. Y más que eso, decido que no lo dejaré en sueño. Porque si bien es cierto que los sueños nos dan una imagen gráfica de eso que parece taaan irreal e inalcanzable; dejarlos expuestos en una nube de humo los convierte, entonces sí, en UTOPÍAS. Y no se vale!!.

Los sueños deben pasar a ser METAS (aunque el nombre cambie y suene un poco aburrido).

Porque no somos lo que soñamos, somos lo que hacemos para lograr lo que finalmente después de soñar, esforzarnos, y repetir con y sin motivación, alcanzamos.

A ver, no vamos a arrepentirnos de haber comenzado tarde, si al menos comenzamos.

Nunca es demasiado temprano, ni tampoco demasiado tarde.

Mandemos al diablo los estereotipos que tanto dividen no sólo al mundo sino a nosotras mismas de ser nuestra mejor versión. “Si fuera más flaca”, “Si pudiera viajar más”, “Si tuviera su edad y de paso su cara”, y demás pretextos/miedos/complejos/frenos que ya todas conocemos. Lo que quiero decir es, que hoy antes de dormir vayamos a un lugar en el que solas podamos pensar en esos sueños que, de sólo imaginar, nos encienden chispas de alegría al vernos en ellos. Y luego de visualizarlos, quitemos el título de “sueños” y tomemos un papel, un lápiz y escribamos en esa hoja “METAS”. Y ahora sí, allí en negrita, con colores y yo qué sé más, comienza a plasmarlos!!

Image Source Mónica Andrea VB @rayopastel

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Porque díganme...¿Qué saben los sueños de límites?

Por Mónica Andrea VB @rayopastel